Xamfrà
Una pregunta a la vez.
Por qué existe
Las ciudades generan datos a diario. El problema es que, para quien tiene que decidir, están repartidos en portales, SIG, intranets y gestores de expedientes de organismos distintos, cada uno con su formato y su fecha.
Quisimos ver qué pasaba si todo eso vivía en un solo sitio, se podía preguntar en lenguaje llano y cada número decía de dónde sale. Sin cliente que lo encargara: lo hicimos porque queríamos esa herramienta y no existía tal como la imaginábamos.
Qué es
Una pregunta a la vez. «¿Quién vive lejos de un CAP?», «¿dónde pasa más a menudo el bus?», «¿qué tejados pueden producir más energía solar?». Cada una de las 87 vistas responde a una sola pregunta, con su leyenda, su fuente y su año. Se puede bajar del AMB entero al municipio, al distrito, a la sección censal y al edificio sin cambiar de pregunta.
Leer, medir, ensayar. Leer es elegir una vista y arrastrar sobre la leyenda para iluminar las secciones que entran. Medir es pasar por encima de un edificio, una calle o una parada y obtener su ficha: dirección, distancia a pie, equipamientos al lado. Ensayar son 23 herramientas —un equipamiento nuevo, una supermanzana, un volumen— que comparan antes y después y se exportan en PDF, CSV o JSON.
Las cifras no se inventan. 98 fuentes oficiales con publicador, periodo, licencia y fecha de carga; 2.077 ficheros con su huella SHA-256. Ningún número lo genera la IA, un dato que falta nunca se pinta como cero y un escenario lleva siempre la etiqueta de escenario. El asistente (beta) abre la vista y cita la fuente de cada cifra.
Y una marca que viene del Eixample. El nombre sale del chaflán de Cerdà y es el único adorno del sistema: paneles con dos chaflanes, octógonos, amarillo solo para lo seleccionado. Hicimos también la landing, una serie de estudios con método propio y el vídeo promocional en horizontal y vertical.
Cada cifra dice de dónde sale.
Un gemelo digital no sirve de nada si no te puedes fiar de él. Por eso la decisión más importante no fue el 3D: fue que cada cifra lleve su fuente, su año y sus límites, que lo desconocido se vea como desconocido y que una hipótesis no se pueda confundir con un dato. Todo lo demás —las vistas, las herramientas, el vídeo— se construye encima de esa regla.
El proyecto en cifras
Medida o escenario, nunca las dos cosas
La mayoría de visores mezclan datos publicados con estimaciones y dejan que el usuario adivine. En Xamfrà cada herramienta dice qué es: una medida es un dato publicado, con fuente; un escenario es una suposición ilustrativa y lleva el borde discontinuo. La ficha de escenario compara antes y después con las mismas fuentes y se lleva a una reunión en PDF.
El mismo sistema ya funciona como piloto en la Comunidad de Madrid (179 municipios) y en Nueva York (5 boroughs): la lógica no depende de la ciudad.
Cómo fue
Galería · el proyecto en imágenes (clica para ampliar)
Leer
87 vistas, una pregunta cada una. Del AMB entero a una manzana del Eixample sin cambiar de pregunta.






Medir
Un edificio, una calle o una parada tienen ficha propia: dirección, distancias y lo que hay al lado, con la referencia de la sección y de Barcelona.
Ensayar
23 herramientas para probar un cambio. Cada escenario lleva su etiqueta y se compara con el antes usando las mismas fuentes.
En vertical
La versión para redes, recompuesta en 9:16 y no simplemente recortada.
"Lee la ciudad, mídela y ensaya cambios."Xamfrà, en una línea
Créditos · quién lo hizo
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