Mercat de Sant Just
El comercio de siempre. Más cerca.
El encargo
El Ayuntamiento de Sant Just quería llevar su Mercado Municipal al mundo digital… sin perder el encanto de toda la vida. Un mercado no es un supermercado: son personas con nombre detrás de cada mostrador, y eso tenía que verse.
El encargo: una plataforma que combinara tradición y tecnología, diera visibilidad a los paradistas y atrajera clientes nuevos. El mercado de siempre, ahora también en pantalla.
Qué hicimos
Diseñamos en WordPress un escaparate digital para todas las paradas: fácil de usar, funcional y cercano. Cada paradista tiene su propia página para mostrar productos, horarios y contar su historia, y la puede actualizar sin pedir ayuda.
Hicimos una sesión de fotos profesional parada por parada. Las fotos de un mercado no se pueden comprar en un banco de imágenes: el género, las manos y las caras son las de aquí. Esa sesión es hoy la mitad de la web.
Adaptamos la marca «Naturalment Collserola», la misma que ya lleva la web de turismo del municipio, para reforzar el vínculo con la comunidad y que mercado y pueblo hablaran con la misma voz.
Sumamos secciones para las actividades del mercado y para MercART, su sala de exposiciones. Tradición y cultura, todo en el mismo sitio: un mercado municipal también es un equipamiento.
Cada parada tiene nombre y cara.
Digitalizar un mercado no es venderlo online: es que la gente sepa quién está detrás de cada parada antes de bajar a comprar. La clave fue una página por paradista y una cámara en el mercado, no una tienda online que nadie pidió.
Una parada, una página
La ficha de una parada tiene cuatro cosas y no hacen falta más: quién (nombre, cara, historia en dos frases), qué (el género, con fotos hechas allí), cuándo (horarios y días) y cómo (teléfono, encargo, redes). Con eso, un vecino nuevo sabe dónde comprar el pescado antes de pisar el mercado, y el paradista tiene una página que puede enseñar en el móvil.
Alrededor, lo que convierte una web de comercios en la web de un equipamiento: las actividades del mercado y MercART, la sala de exposiciones. Un mercado municipal se digitaliza contando quién está dentro, no montando un carrito.
Cómo fue
Galería · el proyecto en imágenes (clica para ampliar)
Una página por paradista.
El directorio se filtra por oficio y cada parada tiene su propia página: retrato, especialidades, productos destacados y cómo hacer un pedido. Recorrido real por la web, grabado el 26 de septiembre de 2026.
- Todas las paradas
- Filtro Carnisseria
- Filtro Fleca
- Ficha de Leopoldo’s
Carns Mari: cara y producto.
El retrato y el mostrador pertenecen a la misma parada. Fotografiar ambos permite presentar a quien atiende y enseñar el producto que encontrará el visitante.
El mercado se reconoce por dentro.
Una pescadería, un rótulo de carnicería y pollería, el género expuesto. La sesión conserva las diferencias entre oficios para que cada parada tenga una presencia propia en la web.
"El mercado de toda la vida, ahora también en tu pantalla."El equipo del proyecto
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