✳ Bonita por fuera. Bestia por dentro.

Objetivos, público y contenido real antes de diseñar nada.
Prototipo navegable primero; código limpio después. Lo ves crecer cada semana.
Analítica clara desde el día uno. Una web que no mejora es una web que envejece.
Depende del presupuesto y del objetivo. Las dos opciones bien hechas funcionan; la clave es que no lo parezca.
Mensual, sin permanencias. Si un día no te compensa, te vas con la web bajo el brazo (es tuya).
