Clínica García & Quiroga, una web donde quien da la cara son los médicos
clinicagarciaquiroga.com · Barcelona · 4 especialidades La Clínica García & Quiroga abrió en Gran Via con dos médicos y dos especialidades: medicina estética y cirugía capilar. Tratamientos que la gente busca de noche y no comenta en la oficina. El paciente llega con vergüenza y con miedo al resultado, y una web puede empeorar las dos cosas en dos segundos.
Nos encargaron el proyecto entero, desde cero: identidad digital, diseño, web y programación. Con una condición por debajo: que la clínica pareciera lo que es —dos médicos que atienden ellos— y no un centro de retoques con oferta de temporada.
Quitamos los antes y después. No hay ni uno en toda la web. En medicina estética esa foto es el recurso automático, y es lo que convierte a un paciente en un caso. En su lugar pusimos a los médicos: la portada es su retrato, cada especialidad lleva la cara de quien la hace, y el catálogo es de personas.
Una identidad digital que no huele a quirófano. Verde salvia como color base, incluso en el texto de cuerpo, crema y dorado arena, y una tipografía de marca propia solo para el nombre y los títulos. Manrope ligera para el resto. Ni una esquina en punta: botones cápsula, campos redondeados y una onda verde donde iría una línea recta.
Cuatro especialidades ordenadas en dos familias. Estética facial, estética corporal, medicina capilar y cirugía capilar, cada una con su página y su lenguaje. Encima, una capa de contacto que no presiona: «PIDE CITA» fijo en la cabecera, teléfono, WhatsApp y un formulario corto con consentimiento.
Desarrollo sobre WordPress con tema hijo propio. Nada de instalación de catálogo: el color, la tipografía y los componentes se definieron a mano por encima del tema, y por eso la web se sostiene página a página. Después, cinco artículos de divulgación para tener algo que contar que no fuera una promoción.
La decisión que ordena todo el proyecto fue no enseñar resultados. Quien se plantea un injerto capilar no necesita ver la cabeza de un desconocido: necesita saber quién le va a operar. Por eso la prueba social de esta web son dos nombres y dos caras, y no una galería.
Por debajo hay WordPress con un tema hijo propio sobre The7 y Elementor Pro: el tema comercial pone el esqueleto y el código nuestro pone el sistema. Los colores de marca no viven en un ajuste del panel, sino en variables globales —#9ab19f para el verde base, #f0ddc3 y #efca97 para los claros—, y eso es lo que evita que cada página acabe pintándose a su manera.
La tipografía del nombre no viene de Google Fonts: es una fuente cargada como @font-face en el propio servidor, sin llamadas a terceros. Y los radios están normalizados —40 px en los botones, 30 px en los campos— para que la sensación de «aquí no hay aristas» sea del sistema y no de una página concreta.
El formulario de cita lleva consentimiento explícito y redirección propia después del envío; el WhatsApp es un botón flotante y no un widget que secuestre la pantalla. Decisiones pequeñas, pero son exactamente las que deciden si alguien acaba pidiendo hora.
"Nuestro objetivo es potenciar no sólo tu apariencia, sino tu autoestima y seguridad en ti mismo."clinicagarciaquiroga.com
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